lunes, 2 de mayo de 2011

PERDIDO EN MI HABITACION

Hay realidades que son incuestionables. Los que formamos parte del sexo masculino, nunca nos acabamos de ir de la que conocemos como la  casa de nuestros padres. Parece que fue ayer cuando aun eras un habitante (o okupa consentido…) de ese espacio, sin más preocupaciones que arreglar el mundo desde la juventud. Esto tiene su aspecto positivo, si por cualquier circunstancia sufres un accidente del tipo mancha desastrosa en la camisa o una cagada de rata voladora (también llamadas palomas) siempre encontraras la solución en forma de ropa,  en la que fue tu casa hasta que decidiste ir a probar fortuna, ya sea en piso de estudiantes, en la “placentera” vida de pareja o en soledad. Ejemplo, hace poco más de un mes opté por tirar todos los apuntes de la carrera que estudié (solo 10  cajas de archivo definitivo…).  
Esta semana, como todas las semanas, me he pasado por el que fue mi hogar durante 28 años para buscar documentación e inspiración para el blog. Intenté mirar la que fue mi habitación con cierta distancia. He de decir que fue mi “cuarto” 8 años, el tiempo que va desde que la abandonó mi único hermano, hasta que me fui yo. De la que fue mi habitación durante 20 años ya no queda rastro, un vestidor ocupa el que fue mi mundo… Pues bien, en la habitación sigue intacta mi colección de discos (ahora los llaman vinilos) y por supuesto unas 300 cintas de música, de ésas solo unas 50 son originales, desde Mecano a Rosendo, el resto son selecciones artesanales de diferentes grupos  (pensar que ahora la SGAE podría denunciarme por la utilización de esas cintas…). Las cintas eran un buen recurso cuando andabas justo de dinero y te desplazabas con walkmans.

cintas o cassetes


Además existía Discoplay (una tienda de Madrid que enviaba gratis un catalogo cada mes y en el que siempre habían ofertas económicas).  El tiempo avanza inexorable y deja atrás los rastros del pasado: mi habitación ahora la ocupa mi hijo cuando lo enchufamos alguna noche, las cintas parecen del pleistoceno, los discos son utilizados para mal fin (los llamados dj’s), y discoplay cerró hace tres años…







 
Hablando de Mecano, es, quizás, el grupo español que más discos ha vendido en la historia. Publicó su primer disco el año 1982 “Mecano”. Se separaron en el 1992, tras publicar 6 álbumes. Todos superventas. Pese a ello la mayor parte de sus canciones no han sabido “envejecer”, por mucho musical que no viene a cuento. Este es mi ranking de sus mejores (una mano es suficiente, todas anteriores a 1986) y peores canciones (de estas solo pongo 5…, de sus últimos discos):
4)      Barco a Venus
 Las peores:
1)      Mujer contra mujer
2)      Bailando Salsa

Espero vuestras opiniones… Por cierto, Rosendo actúa en Barcelona (Palau de la Música) el próximo 7 de mayo ( que no de septiembre...)

3 comentarios:

  1. Me has hecho revivir el momento "discoplay" esperando ansiosa la revista primero y los casettes de Toreros Muertos despues. Que grandes momentos sin retorno!!.

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  2. La casa de mis padres, de paredes blancas en Pueblo Libre. Me encantaba el jardín y el olor de las rosas que tenía mi madre. Mi cuarto era muy grande pero austero, y mi ventana daba a la calle. Me pasé muchas horas en la ventana en mi adolescencia, esperando ver al chico que me gustaba. Siempre a la misma hora, y él tímidamente siempre me buscaba de soslayo… Cuanta nostalgia en mi corazón, cuantos recuerdos de mi niñez. Esa ya no es la casa de mis padres, pero es de obligado peregrinaje visitarla cada vez que una de nosotras vuelve a Lima. Allí crecí, hice mis mejores amigos de la infancia, soñé y lloré mis primeras decepciones con los chicos.
    Jugando en mi casa mis hermanas, los perros y yo. Me trepaba a los árboles como los chicos a recoger nísperos, a veces sola a veces con mi amigo Raúl. ¿Cuántas veces me colaba en casa de Jessica y quedábamos en la azotea, en pijama para contarnos nuestros secretos adolescentes? Donde lo más interesante era si te había mirado o no. Hoy las cosas van más rápido, pero no lo cambio por nada. La casa de mis padres quedó muy lejos y no me queda el consuelo de pasarme por ahí de vez en cuando. La llevo en mi corazón, junto con los grafitis de monigotes que le dejé al nuevo inquilino en la azotea. El papel decorativo de Blancanieves que tenía en mi habitación también se quedó allí.
    Como un tesoro que no tiene precio pero si mucho valor, mientras tenga memoria en la retina allí estará mi habitación de niña. Solo que yo no escuchaba a Mecano, me gustaba más Chicago y Air Supply y Camilo Sesto.

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  3. Dec ser una mica rara, suposo que és perquè he tingut que canviar de llar vàries vegades a la vida...que curiosament he preferit arrelar-me a les coses (fotos i "objectes valuosos"), a persones que són encara referents claus per a mi i a la memòria de fets i troballes familiars que esmorteixen la meva enyorança en moments de "crisi"...
    Serà perquè els anys 80 era el nostre moment de despertar d'una infància a una adolescència que ens emana un gust dolç, rebel, de sentiments especials, dels més profunds als més durs...i la música ens va acompanyar en el trajecte...

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