lunes, 4 de julio de 2011

VERSIÓN ORIGINAL

Cuesta entenderlo. Vivimos en un país extraño. Preferimos escuchar las películas o series dobladas antes que en el idioma en que se expresan sus autores o actores. El colmo ocurre cuando en la versión doblada se debe impostar otro idioma.


Ejemplo: The Fawlty Towers de John Cleese (Monty Phyton)  una serie de finales de los 70 inicios de los 80. En ella aparecía un personaje en el papel de camarero (Manuel) que, en la versión original era español (y creo recordar oriundo de Barcelona) y no hablaba ni papa de inglés. Aquí ni cortos ni perezosos lo volvimos mexicano…

El aspecto positivo es que tenemos una potente industria de doblaje, el negativo es que nos acostumbramos a lo fácil, a seguir el camino que nos marcan. Los hay que tenemos la suerte de hablar dos idiomas, uno de ellos el castellano (nota: el término español no debería aplicarse al idioma, se utiliza para disminuir el efecto impositivo que del mismo que han sufrido los pueblos que hemos tenido “la suerte” de compartir espacios cercanos y/o comunes…).


Nos podemos regalar las orejas diciendo que el castellano es el idioma del futuro, que cada vez más gente lo habla, pero desengañémonos, el idioma de los negocios es el inglés ( y dicen que en el futuro será el chino…).


El Símbolo... ¿Os acordáis?


Con las canciones sucede algo similar. Muchas canciones son versiones de otras pero, por algún motivo adquieren mayor relevancia. Un ejemplo. Todos deberíais conocer la canción “Nothing compares 2 u” de Sinead O’Connor del año 1990. La versión original diez años anterior  (a mi gusto muy superior) es del artista anteriormente conocido como Prince (él solo se merece un blog a parte…).  El símbolo, ha sido uno de los artistas del SXX sin duda, aunque creo que últimamente anda un poco confundido. Es un músico total, compone, canta. toca cualquier instrumento y durante su vida ha mostrado muchísimas versiones de si mismo.



Pero todos tenemos versiones. Creo que existe un lugar en nuestro interior, donde residen nuestras esperanzas, secretos, convicciones y principios, deseos… nuestra esencia, en fin. De cara al exterior, en función del espacio y del tiempo, mostramos diversas caras o reproducimos "papeles" basados en ellos: la de hijos, parejas, padres, amigos, compañeros de trabajo…  pero solo uno mismo reconoce la versión original, esa que descubrimos, cuando a solas, cada día, nos encontramos con nuestra mirada en el espejo.


P.D. este escrito tampoco es la versión original, una actualización inesperada de la plantilla de Word ha eliminado el escrito inicial cuando ya estaba terminado y como no, no guardado…  Estoy seguro que la versión original era mejor.

1 comentario:

  1. Buscando la versión original de cada uno de nosotros, la verdadera. La que tenemos en el espejo cuando nos levantamos por la mañana, y la que tenemos cuando nos quitamos el maquillaje antes de dormir. Cada uno de nosotros somos un ser único e irrepetible.

    Esa máquina devoradora de ilusiones que es la sociedad y su verdadera cara desnuda de costumbres funciona muy bien y se encarga de disipar los sueños. Mostramos lo “socialmente aceptable” y nos desgarramos por dentro cuando con las mejores intenciones matamos nuestras propias esperanzas a veces…

    Pero, a todos nos cortan con la misma tijera, o eso es lo que creemos… porque en los entresijos de la vida se van colando nuevas especies de humanos que aunque de apariencia igual tiene un corazón nuevo que con renovada vitalidad genera vida en abundancia, unos ojos nuevos que todo lo miran; unas manos nuevas que todo lo tocan y hacen posible la novedad, unos oídos nuevos que no se cansan de escuchar, una lengua nueva que habla para nosotros y siente nuevos gustos, distintos a lo que nos acostumbramos a probar, un olfato nuevo para oler las nuevas fragancias de la vida, los nuevos tiempos que se nos vienen encima.

    Quiero ser eso que soy, alguien diferente, única, y como en un campo de girasoles, pedirle al sol nos regale toda su luz y calor. Quiero sentir que la estrella de la mañana a cada uno le da un rayito exclusivo, personal.. y es esa luz donada la que nos hace diferentes en medio de la masa. Todo es cuestión de actitud.. Yo no quiero ser del montón..

    Como diría prince…”Nada se compara, pero estoy dispuesta a darle una oportunidad más….” Para mí siempre serás mi gran amigo, una versión original de ti mismo, una persona única e irrepetible especial. Un rayito exclusivo….

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