Cada año me sucede lo mismo. Llega fin de año, la noche más festiva. A mi nunca me ha gustado. No me van las aglomeraciones ni la obligación de pasarlo bien. Es más, creo que es la peor noche del año para buscar fiesta. Aunque quizás esto suceda por el buen recuerdo de algunas noches viejas pasadas...
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| Aquí los protagonistas de la serie |
Hace poco recordaba con mi amiga Th, de la cual el tiempo y la distancia casi logran alejarme para siempre, "aquellos maravillosos años" que vivimos, superamos, disfrutamos, juntos.
Es curioso como existen amistades que, por mucho tiempo que estés sin saber de ellas, la conexión nunca se rompe.
Por cierto, ¿Os acordáis de la famosa serie de finales de los 80 de igual nombre? Explicaba la entrada en la adolescencia de un chaval. Sus aspiraciones, amores, amistades, relaciones familiares. Lo más gracioso de la serie eran las caras que ponia Kevin Arnold (Fred Savage), el protagonista, cuando hablaba la voz en off... (él mismo, pasados unos años, ya mayor)
Es curioso como existen amistades que, por mucho tiempo que estés sin saber de ellas, la conexión nunca se rompe.
Por cierto, ¿Os acordáis de la famosa serie de finales de los 80 de igual nombre? Explicaba la entrada en la adolescencia de un chaval. Sus aspiraciones, amores, amistades, relaciones familiares. Lo más gracioso de la serie eran las caras que ponia Kevin Arnold (Fred Savage), el protagonista, cuando hablaba la voz en off... (él mismo, pasados unos años, ya mayor)
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| parecido razonable |
Ninguno de los protagonistas que participaron en la serie adquirió notoriedad como actor. De hecho solo recuerdo una aparición fugaz del protagonista en la gran película "Austin Powers El Miembro de Oro".
Otro de los recuerdos de la serie era su sintonía: una excelente versión de Joe Cocker de la canción de The Beatles, "With a litlle help from my friends" una canción que se incluía en su último LP y uno de mis discos de referencia, Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band.
A lo que íbamos, os voy a contar, sin entrar en los detalles más escabrosos, el fin de año que más recuerdo.
Deberíamos tener 15 o 16 años, a finales de los 80. Una edad, en aquella época, en la que no eras lo suficiente mayor como para salir por la noche, ni pequeño para celebrarlo en familia. Convenimos en hablar con nuestros padres para ver quien nos dejaba su casa para hacer una pequeña fiesta entre amigos... y amigas.
Ante la negativa de nuestros mayores, negocié con los mios un acuerdo mixto: Nos dejaban su piso pero a cierta hora deberíamos estar fuera, como si en la casa no hubiera pasado nada.
Allí estábamos el día 31, después de las uvas, creo, un grupo mixto de personas con música, alcohol y habitaciones...
Os podéis imaginar el devenir de los acontecimientos. Con las percepciones alteradas por los elementos y las habitaciones llenas, nos alcanzó la hora pactada sin que nadie se diera cuenta (Nota aclaratoria: en esa época no existían los móviles y no se preavisaba de la llegada...). La fiesta terminó de forma brusca, el alcohol por recoger y todos (menos uno claro, es lo que tiene la imparidad...) con poca ropa puesta...
No recuerdo muy bien que pasó, ni como salimos de allí, pero en tres minutos estábamos fuera piernas para que os quiero... Lo que si recuerdo con claridad, es como tuvimos que volver porque mi amigo JC, novio por aquella época de Th, se había dejado la cartera en la habitación de mis padres... como prueba del "delito".
Comprenderéís entonces, porqué no me gustan las fiestas de fin de año. La experiencia es difícil de superar. Como una buena película esa noche tuvo de todo, acción, música, emoción, "amor", amistad, humor...
Feliz año a todos!


PRIMERA PARTE
ResponderEliminarYo nunca he tenido una fiesta de fin de año, porque ese mismo día 31 de diciembre cumple años mi madre (que por cierto no la has llamado) y se ha convertido en una noche intocable para hacer planes. Pero puedo reírme de un acontecimiento que siempre se presta para todo tipo de shows, chistes y comentarios antes, durante y después de su realización es la popularísima, criticadísima, pero siempre ESPERADÍSIMA Fiesta de Fin de Año de nuestros trabajos. Y es que así sea en el sector público o privado, en empresa grande o pequeña, con muchos compañeros o con pocos, este acontecimiento ÚNICO en el año siempre es esperado con ansias, bien sea para comer y beber gratis a costa de los jefes. Mi peluquera de toda la vida (Marisol) aprovecha para hacer la fiesta de navidad con los empleados del taller de marroquinería de su marido, y asi consiguen sumar 15 asistentes a la cena. El tema en cuestión es el evento como tal. Las incongruencias de algunos compañeros de trabajo por ESTAR ALLÍ y figurar cual modelos de pasarela (está por ejemplo la que cada año se presenta con el tipo vestidito de lentejuelas para pasar desapercibida, la que siempre va a la pelu, la que vive todo el año a dieta para meterse en un ajustado y ceñido mini vestidito para ser el centro de atención de todas las miradas). O el exacerbado y descarado striptease imaginario que es capaz de hacer un directivo para ganarse la popularidad del público femenino (no dí crédito). O, los que tienen la pérfida intención de comer y beber hasta que el camarero les diga: “Sr., ya no hay más, se acabó todo”; porque, aquí entre nos, van a comer y beber como cosacos…
SEGUNDA PARTE
ResponderEliminar• Es por esto que, debido a mi vasta experiencia laboral en empresas buenas, malas, mediocres y sobre todo muy diferentes (por lo menos 15), quise hacer una pequeña lista de las cosas tragicómicas que he visto en estos agasajos que nos “regalan” los jefes, ¿Dime tú si no has visto cosas como estas?: Compañeras de trabajo discretas que el día de la fiesta se presentan con unas pintas todas exóticas y unos maquillajes super extravagantes. Los babosos “latin lovers” que quieren bailar con todas, vestidos con ropa brillante al estilo Fiebre de sábado noche, con cortecito de cabello a lo "Urban Style" y perfumados con esas colonias de Perfumes Factory que te dan ganas de estornudar a lo Varón Dandy. El vomitón/a. ¿Verdad que en toda fiesta de fin de año hay alguien que se vomita? Generalmente es por exceso de licor, en el baño, en una silla, en la pista de baile y hasta estuvieron a punto de vomitarme el coche esta última fiesta por tanta mezcla entre cava, cerveza y mojitos…. Los jefes tacaños. El jalabolas (peruano). El jalabolas peruano sería lo más parecido al pelota español y la fiesta de fin de año es una de sus oportunidades favoritas para figurar. Son los que llegan de los primeros, y se sientan con el jefe (o por lo menos en la mesa mas próxima), tratan (y lo logran!!!!!) de salir en todas las fotos en que éste salga. Si el jefe baila tecno, el jalabolas baila tecno. Si el jefe practica submarinismo, el jalabola usa snorkel hasta para dormir. Si el jefe bebe whisky, aunque el jalabolas de lo que sepa sea de cerveza, beberá whisky también. La cuestión es figurar por encima de los demás y publicar al día siguiente todas esas fotos en Facebook, con orgullo, claro está. También están los de dos pies izquierdos. Salir a bailar con alguien que NO SABE es una cosa muy triste. Además el DJ del Shoko’s puso un remix de merenguito de los 80 y el set dura 45 minutos… FUCK! El siempre injusto intercambio de amigo secreto. En el que TODOS ya saben quien le regala a quien, y los regalos, en el 95% de las veces son injustos. ¿Por qué? He visto casos en los que uno regala unos pendientes, una cadena, una cartera BUENA, y a ti te salen con un muñeco sado-maso que se llama Johnny Zipper para que desfogues toda tu agresividad, por Dios! Los hipócritas. Esos compañeros que durante todo el año NO TE HABLAN NI TE SALUDAN, pero que con unas copitas encima, se ponen “alegrones”, amigables, fraternales y quieren abrazarte e invitarte a las copas que paga tu jefe. Es el tipo de gente a los que parece que se les activa un gen, un cromosoma, un chip de regalar, tratar bien, ser fraternos y buenos compañeros; pero que apenas comienza enero, vuelven a ser los mismos Cara carpeta de siempre. (versión moderna del culo carpeta).
Y probablemente tú, que me estás leyendo ahora y que te perdiste la fiesta de este año por imitar a Villa y que fuiste la comidilla de este año. No estuviste, pero todos pensamos en ti y te echamos mucho de menos. No solo el día de la fiesta, sino cada día. Bueno al menos yo. ¡Feliz Año Nuevo!
Apreciada ilatorre,
ResponderEliminarLas fiestas de empresa son un filón.
Pero te has dejado el especímen que desaparece a las 12 de la noche como Blancanieves....
Gracias por hacer alusión a mis eternos zapatitos de "Cenicienta".... No de Blancanieves.
ResponderEliminarEntiendo que cuando escribiste la respuesta te acordaras de la Criti...pero no has estado muy acertado jajaja. En todo caso he omitido los tradicionales besos "mujer contra mujer" por ejemplo... y otras muchas cosas. Me faltó espacio en la respuesta. (últimamente estoy aprendiendo a ser breve).
Como no deje de embarazarse, va a ser difícil que se vuelvan a repetir los momentos lesbicos de cada fin de año! El alcohol puede poner a "Flor" de piel aquello que dijo mi amigo Freud que todos somos bisexuales (luego lo mejoro Kinsey con su Teoría de las tendencias en su Informe Kinsey).
ResponderEliminarEn este caso no voy a negar que ser besada por unos labios como los de la mencionada no deja de ser una experiencia, cuanto menos, "absorbente" pero he de reconocer que en esos momentos me invade mas el sentimiento de amor fraternal que siento por ella desde que la conozco y lo mucho que me ayuda cada dia aunque no este físicamente conmigo. Gracias hermosa.
Els cap d'anys que jo tinc en la memòria i que guardo celosament, són sinònim de família,amics invisibles, representacions teatrals, cançons "cumbayas" i hores i hores de sobretaula familiar...
ResponderEliminarAixí ho vaig viure des del primer cap d'any cel·lebrat amb 18 anys fins que un dia vaig haver de decidir com seria els caps d'any a la meva pròpia casa amb la família que construïa...
I vaig decidir que havien de ser iguals..mantenir tradicions i transferir el llegat als meus fills...
Des de llavors així són, potser no tots els anys t'enganxen amb el mateix estat anímic, el preu de ser gran i autònom,quan ets petits t'han de passar coses molt greus per estar trist, però incapaç de renunciar a l'aroma familiar que envolta aquest dia.